EDMUNDO JUAREZ

—Maby—

Leer más...

Maby nació en una clínica fifí de Atasta, un jueves 18 a las nueve de la noche, de un febrero loco seguido de un marzo totalmente en calma. Fue parto natural, pesó tres kilos doscientos gramos al nacer.

Leer más...

El amor II

Leer más...

Genaro Solís tenía un corazón tan grande, que le alcanzó para cuatro matrimonios y tres divorcios que se resumían en una pensión alimenticia que abarcaba el 60% de su salario, de por vida. Pero él, que desde joven andaba por las calles con los mismos pasos de Don Juan, como su padre y su abuelo, no le preocupaba su disminuido poder adquisitivo, total, su "capacidad de amar" había salió ilesa de esas relaciones tóxicas, como dicen los millenials. 

Leer más...

Crónicas de una ciudad imaginaria, Posol City

Leer más...

María Candelaria, a los dieciocho años y a diferencia de sus hermanas y primas, nunca había pensado en casarse, mucho menos tener hijos. 

Leer más...

Crónicas de una ciudad imaginaria

Leer más...

Cristina amaba a Rafa desde los doce años y experimentó, por única vez en su vida, las "mariposas en el estómago"  esa mañana que lo vio entrar al salón de primer grado en la telesecundaria. Era el primer día de clases para él, para Cristi, empezaba nuevamente el ciclo escolar a causa de un dengue hemorrágico que le hizo suspender al séptimo mes el primer año y en esas largas noches, su madre, quien pensaba no le escuchaba entre las convulsiones de los cuarenta grados, desahogaba en sus oídos febriles toda su vida, digna de recibir medalla de oro si la hicieran un capítulo de la "Rosa de Guadalupe".

Leer más...

El Boleto

Leer más...

En la mañana de viernes en la colonia Huapinol, limítrofe al kilómetro 11, todo parecía normal hasta que Eleuteria despertó y para su sorpresa, el boleto de la rifa del avión aún estaba entre sus manos, aprisionado por sus diez dedos artríticos incapaces de sostener un vaso de cristal pero ese pedazo de papel, parecía aferrarse a su piel quebradiza como ella se había aferrado a esa visión que tuviera dos días antes del sorteo y que no podía quitar de su cabeza, por ello había decidido gastar el último shishito de la pensión en aquel número terminado en 69, su sexto sentido le auguraba ganarse ese premio y ello le cambiaría su vida.

Leer más...

              

    

   

{loadposition date}